Por RODRIGO LANDRIEL
Prendo la televisión y es inevitable no encontrarme con África en sus contenidos. Cuatro meses pasaron desde que deje Mozambique, también en el sur del continente, muy cerca de donde se está jugando el evento más importante de los deportes. A diferencia de Sudáfrica, Mozambique es una ex - colonia portuguesa, hablan portugués como en Brasil, y tiene alrededor de 20 lenguas tribales incluyendo Zulú, Suazi, Shona, Swahili, Makonde y Makhuwa.
Previamente de mi llegada al continente negro, tuve la oportunidad de conocer una isla habitada por afros descendientes, llamada San Vicente y las Granadinas. Esta se encuentra en centro América, muy cerca de Venezuela. Ahí comenzó mi viaje de voluntario junto a una ONG llamada Humana People to People, que muy curiosamente de “People to People” no tienen nada.
Pase 10 meses en la isla, trabajando y capacitándome. Hubiera sido mejor que al trabajo lo obviáramos, pero en más de la mitad de las ONG´s se paga para hacer el voluntariado, o como fue mi caso, lo pagué con mi trabajo. Así fue que pase varios meses en el Caribe, en una isla paradisiaca, rodeadas de playas bellas, frutas exóticas y una escuela que supuestamente me capacitaba para ir realizar mi tarea de voluntario en África. Al principio fue todo muy hermoso, cosas nuevas, gente nueva, experiencias nuevas, pero como dice el dicho “no todo lo que brilla es oro”. Todas esas construcciones imaginarias que se habían hecho, se fueron transformando y todo fue tomando rumbos que no me hubiera imaginado. En fin, desde un principio hubo mucho choque ideológico con respecto al sistema que se utilizaba para “capacitar” a los voluntarios y las tareas que se desempeñaban diariamente para el bienestar común de la gente.
Richmond Vale Academy – San Vincente y las Granadinas
Grupo de voluntarios 2008/2009 en RVA – Muchos desistieron
cansados de pelear por una programa más justo.
Con todos sus pros y sus contras, pase alegrías, desilusiones, tristezas y bronca, para poder llegar ahí, al gran final esperado, África. Y más alegría aun porque me había tocado Mozambique. En el programa se sortean diferentes destinos para voluntariado como ser Malawi, Sudáfrica, Zimbabue, eso en áfrica, pero también llegan a lugares como India, China, Ecuador, Brasil, etc.
Después de 10 meses de un “Gran Hermano” internacional, finalmente pude pisar suelo negro, allí estaba…. la tierra de Mondlade, Lumumba, Haile Selassie y también de uno de los cuatro premios nobel Sudafricano, Nelson “Madiba” Mandela.
Lo primero menos africano, dentro de mi concepción de África, fue el aeropuerto internacional de Johannesburgo, lo segundo la ciudad y la terminal de ómnibus de Johannesburgo y lo tercero fue Maputo, la capital de Mozambique. El primero más áfricano con lo que me encontré, dentro de mis enseñanzas, lecturas y documentales, fue al norte de Mozambique, provincia de Cabo Delgado, próximo a la frontera con Tanzania.
Estuve un mes en total en Cabo Delgado, trabajaba en un complejo llamados EPF (Escola do profesores do futuro), supuestamente íbamos a trabajar como auxiliares de profesores, dentro de un programa que capacita a estudiantes de entre 18 a 35 años para ser profesores en áreas rurales. Este programa era de 2 años y medio, pero después que el FMI negocio con el país, los mismos se redujeron a 1 año. No solo que nunca trabaje como auxiliar, sino que termine ayudando a los voluntarios del programa anterior, en las llamadas escolinhas, o sea el jardín de infantes. Por las mañanas los niños llegaban a buscarnos para comenzar el día, y al finalizar la mañana caminábamos juntos hasta sus respectivas casas. Las escuelitas o jardines de infantes nunca estuvieron contenidas dentro del programa de las EPF, fueron creadas por voluntarios anteriores que vieron la necesidad de contemplar a los niños dentro de programa de ayuda. Humana People to People, nunca reconoció ésto como parte de tal, pero desde que deje la isla en centro américa supe que mucho de lo que iba a aportar al áfrica, saldría de mi, y no de una ONG. Así paso un mes, nunca llegue a trabajar como auxiliar de nada ni nadie, pero logre compartir mi tiempo con la belleza de volver a ser niño en una aldea, donde un globo puede llegar a cambiarte la vida.

En clases de dibujo en la escolinha.
La hora de los Juegos.
Estos juegos fueron hechos por voluntarios, con donaciones hechas a los voluntarios.
Nunca hubo participación por parte de la ONG.
En la escuela, que era más bien un internado, teníamos 3 comidas por dia, matabicho (desayuno), almuerzo y cena. Las comidas eran: 1 vez por semana pollo, 1 vez pescado frito, y todos los días variando, frijoles, xima (polenta blanca), matapa (hojas de mandioca pisadas en mortero), y para el desayuno, muy rara vez té, pero siempre estaba presente el agua caliente con azúcar y el pan. No teníamos electricidad por cable, pero si un gran generador a combustible, aunque a veces no había combustible. Por las mañanas había luz unas horas hasta el mediodía, después a la tarde hasta las 8, y a la noche… era bien de noche.
La aldea de los niños se llama Bilibiza, que se encuentra a 4 horas, con suerte, del Océano Indico y de la cuidad capital del cabo delgado, llamada Pemba (dueña de una de las playas más bellas del norte). Bilibiza tiene aproximadamente 4.000 habitantes, su lengua nativa es el Makhuwa, y toda su población es musulmana. El tiempo que me toco recorrer y visitar la aldea saque varias conclusiones. Entre ellas… no importa cuánto dinero tengas, nunca podrás comprar lo que quieres, porque no llega. Si te pierdes los 2 únicos transporte que salen en la mañana, tienes que esperar al otro día o tal vez al otro. El agua de pozo que toman todos en la población, que se extrae de las maneras más antihigiénicas, es exquisita, y muy pura por cierto. La gente carece de energía eléctrica, por lo tanto no hay T.V, internet, heladera, pero siempre hay algún generador eléctrico. Esto conlleva a que la gente sea mucho más comunicativa y que más de una vez te encuentres con historias tan surrealistas que podríamos llenar libros sólo con los sucesos ocurridos en Bilibiza. Otra cosa que no se discute en el Norte, es la magia, sí la magia misma existe, y no quieras discutirlo porque tal vez te ganes algún hechizo.

Aldea de Bilibiza
Atardecer en la Sabana Africana
La gente en las aldeas africanas viven como vivían sus antepasados hace muchos años atrás, tienen sus cultivos de subsistencia, sus animales, sus plantas aunque las sequias no ayuden mucho, pero en fin siguen viviendo a su manera, pero si hay algo que no encontré en Bilibiza fue miseria, ni violencia, ni robos. Todo eso lo encontré más adelante del viaje en las ciudades africanas.
Continuara….