jueves, 3 de diciembre de 2009

DOCTOR PABLO MESPLES – EL CABALLERO DEL CAMINO

Su nombre está ligado a la Época de Oro del Automovilismo Argentino, lo llamaban “El Caballero del Camino”, porque este salteño nacido en General Güemes, (según la fuente consultada), era capaz de parar en medio de la competencia, sobre las polvorientas rutas argentinas y sudamericanas, para socorrer a los otros competidores, tanto en su calidad de médico, como mecánico conocedor de los vehículos que peleaban por un lugar en el podio o, simplemente, para remolcarlos hasta un lugar seguro. Esto de no aferrarse al vértigo que produce el éxito, bien le valió el respeto y la amistad de todos sus compañeros.


Mesples corría los grandes premios a bordo de su Ford 1938. En una entrevista, en el año 1968, concedida a periodistas del Diario El Tribuno de Salta, en su casa de calle Rivadavia 757 de nuestra ciudad, el Caballero del Camino recordaba: “Era ya médico, cuando corrí mi primera carrera en el año 1938 en el Gran Premio de las 14 Provincias… Enorme fue la cantidad de problemas de índole familiar que tuve que vencer para estar presente en esto que fue una pasión de mi vida.” Agregando después que “En 1939 tomé parte de otro Gran Premio que se interrumpió a raíz de las lluvias. No había nada que hacerle, los grandes premios me gustaban de alma…”

En dicha entrevista, continuaba diciendo que: “Aquellos eran años bravos, las máquinas –preparadas a puro pulmón- daban de 140 a 150 kilómetros por hora, con un promedio de 80 a 90 según las etapas… claro que alguna vez uno se metía en una nube de polvo y solo Dios sabía lo que podía pasar.” Los admirados periodistas del matutino salteño le preguntan entonces: “¿Además de una buena colocación en las carreras, qué es lo que más importancia tenía para usted?” A lo que el Doctor Pablo Mesples respondió nostálgico: “Lo que más me satisfacía era andar bien, brindarle a la hinchada una buena performance”.

Respondiendo a la pregunta sobre a raíz de cual hecho se lo conoció como El Caballero del Camino, el Dr. Mesples respondió: “A partir del Gran Premio a Lima auxilié y con muchísimo gusto, a un gran número de corredores que sufrían el mal de las alturas. Por ejemplo a Lo Valvo y su acompañante Spampinatto que se apunaron y tuvieron que abandonar en La Quiaca; también a Fangio y a Marimón. Al último no lo asistí como médico, lo hice remolcándolo hasta el final de la etapa (Nazca, en Perú), cuando rompió la caja de velocidades en el camino.”

Hablando de sus accidentes serios, dijo: “Tuve varios, pero los más fieritos -como decimos los salteños- fueron en el Internacional a Lima, en 1940, al salir de una curva dimos una cantidad de vueltas y fuimos a parar a las vías de un ferrocarril. En la misma carrera, cuando volvíamos y después de parar en La Quiaca me llevé un caballo por delante. El coche parecía una coctelera y nosotros un licuado perfecto. ¡Ah!... Hay otra. En tierras peruanas, corriendo casi sin luz, salí de una polvareda y uno de los caños de la baranda de un puente roto, se metió entre la rueda delantera y el chasis. Salir de esa situación fue una verdadera hazaña. En el Gran Premio a Caracas, intervine en inferioridad de condiciones, razón por la cual, después de una serie de inconvenientes mecánicos, decidí desertar cuando llegué a Antofagasta.”


De los amigos ganados en los caminos, Mesples recuerda con cariño: “Ciertamente que hice muchos amigos. Puedo decirle que con Fangio, Marimón, Víctor García, Pascuali y Blanco nos une una amistad imperecedera.” Y con respecto a los motivos que lo llevaron a su retiro definitivo del automovilismo, dijo: “Bueno, cuando ya las cosas se inclinaron por la vía de lo especializado, cuando lo que hasta ese momento era un hobby, una necesidad espiritual para muchos de los que corríamos, se tornó en profesión y obligaba una dedicación plena.” Parece que ese era el momento de retirarse para Mesples, pues lo suyo era el turismo, la aventura, la necesidad de interactuar, pero para nada una obligación que las nuevas épocas iban perfilando.

Al hablar de sus copilotos, Mesples expresó: “Quiero aprovechar la oportunidad de esta visita de ustedes para hacer un recuerdo cariñoso de todos los que fueron mis acompañantes y, si es posible, nombrarlos: Altobelli, Braga, Aravena, Galipó, Cisterna, Garnier y Tapia. Lo mismo para mis familiares y amigos, que después de los primeros NO –por la negativa a que Mesples corra- siempre me pusieron el hombro para que las cosas salieran lo mejor posible. Y, por último, mi sencillo afecto para toda esa extraordinaria hinchada de la época, siempre presente en la ayuda desinteresada y fraternal, ya en las buenas o en las malas.”

Los periodistas preguntan: “¿Completamente feliz ahora, por lo que fue El Caballero del Camino?”

“Muy feliz, pero… siempre hay un pero, en este caso es mi autito… No le digo la marca porque después pueden creer que lo hago por desacreditarla… pero imagínese, yo que no toleraba a nadie delante de mi coche, hoy no llego a los 70, con viento a favor y en cuesta abajo…” Sonrió cordialmente el legendario automovilista.

Miro la fotografía de Mesples, tomada en 1968, un hombre sonriente, entrado en años y muy elegante me transmite la misma admiración que sintieron los periodistas de El Tribuno en su momento. Veo las famosas y recordadas “coupé” levantando polvareda en esos peligrosos caminos y pienso cuan difícil debió de ser un verdadero caballero en aquellas competencias…

FUENTE CONSULTADA

Diario El Tribuno de Salta del 12 de agosto de 1968, contratapa.

13 comentarios:

  1. Me asombra mi vis abuelo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es mi vis abuelo nose quien sos pero no te metas aca mintiendo es el abuelo de mi papa albesa.

      Eliminar
    2. No seran primos uds dos?

      Eliminar
  2. Fue un excelente deportista y hombre de bien. Si tienes más fotografías de él me gustaría que las enviaras para ilustrar mejor el artículo. Gracias.

    ResponderEliminar
  3. Muchas gracias por rescatar la memoria de mi Tio abuelo

    ResponderEliminar
  4. Por nada Sebastián, si quieres agregar algunos comentarios para la mejor ilustración de su memoria quedaría muy agradecido...

    ResponderEliminar
  5. No tengo primos llamados sebastian por lo menos primo directo

    ResponderEliminar
  6. El Dr. Pablo Mesples fue un gran hombre. Tengo mis mejores recuerdos de él.

    ResponderEliminar
  7. El Dr Pablo Amado Mesples Courtade nació en Medinas, Tucumán en 1901 fue bautizado allí el 3/6/1905, ver notas sobre su genealogía en:
    http://genealogiaalvarado.blogspot.com/2014/12/familia-lahargouette-de-mesples-medinas.html

    ResponderEliminar
  8. Muy agradecida de que hallan recordado la memoria de mi padre.
    Pablo Mesples siempre en la memoria de su familia.
    Su hija, Silvia Elena Mesples

    ResponderEliminar
  9. Estoy muy emocionada y agradecida por los preciosos comentarios sobre mi padre Dr.Pablo Mesples.Fue realmente, un ejemplo de vida, de la cual me siento muy orgullosa y su memoria,siempre estará presente en nuestros corazones.Con amor,su hija Rosa Elvira Mesples (Nené)

    ResponderEliminar